12.03.2012

Sin pelos en la lengua

Hay una gran lista de cosas que pasé de escupirle a la cara. Pobre chico, en su propio mundo. Ambos nos presentamos con la mano muerta, yo con la de mi narcisismo, él con la de su orgullo.

Puta oruga oportunista, aprovechándose del hueco de su corazón de manzana.
Su corazón, ocupado por una oruga fea, fue desparasitado por las buenas, y el dolor de éste fue aprovechado por él, otra oruga menos fea, que supo manejar la situación y ocultarle las cenizas de su boca, para enseñarle la bella persona que nunca fue.
Pero, yo me pregunto, con esas barbaridades que él pensaba del amor y la amistad, ¿cuando se dará cuenta ella de que era un triste?

Yo no podría vivir con un corazón tan deshonesto, aprovecharse del dolor de una persona con el objetivo de quedártela, y tirar de la pierna a tu amigo hacia abajo sólo para que se inclinase ante ti. Todas esas cosas tan poco nobles que has querido poner en mis pensamientos, la verdad, lo entiendo. Tú no eres noble. Yo nunca he usado a mis amigos, ni lo haré nunca. 

Dijo cosas. Pensaría que llevaba la razón. Y como un orgulloso que no ve sus errores, los quiso extender en mi piel, respaldándose en las molestias de otras personas. Es tan triste que pensase algo tan absurdamente rebuscado. 

Me gustaría hablar un rato de mí misma. Yo no tiendo a pensar lo que hago, sino exprimir las posibilidades. Si tengo dos puertas, aleatoriamente cogeré una u otra, sólo para ver qué cosas me aguardan. Aunque por supuesto, siempre intento cuidar lo que quiero. Precisamente las personas que saben que les quiero, lo saben, por la diferencia que hago con ellas respecto a los demás. Supongo que tú, después de haber ridiculizado tantas cosas, y no haber dado tu brazo a torcer por mero orgullo... Supongo que tú, malinterpretando cosas, y tentando la suerte... Supongo que tú simplemente querías irte por la puerta grande.
Y supiste acto seguido cómo se sienten las personas a las que no quiero.

Como dijiste, "pudiste haber hecho muchas otras cosas, pero no, tuviste que joder una bonita amistad". Y como yo te dije, digo y diré de ti, "en el mercadona venden Tampax y compresas".
Y de paso te viene una imagen de Patricia Conde enseñándote a ponértelos. ¡Olé tus huevos! Espero que no malinterpretes esas instrucciones también.

PD: Tengo mucho mas en el tintero, la verdad. Como diría el Titanic "esto solo es la punta del iceberg"

12.01.2012

Pienso en estas vacaciones... Y tan solo deseo que pueda pasar dandote mimitos aunque sea un día.

11.30.2012

Little snaily

Fiunn?


Me gusta la forma de tus ojos. Son bonitos. Y tu pelo. Y tu piel calentita, que te abrigas mucho. Pero sobre todo, me gusta tu nariz y las cosquillitas que me haces con ella *-*
Eres un cerdito ibérico que forma parte de mi dieta mediterránea xD Aish te echo de menos, cuanto más te veo, más te quiero ver <3 p="p">

11.26.2012

Pedazo de siesta

Rammstein, en Mein Herz Brennt, suavemente nos canta una nana en Alemán.

Mit diesem Herz hab ich die Macht
die Augenlider zu erpressen 
ich singe bis der Tag erwacht
ein heller Schein am Firmament

Y yo me voy quedando dormida con el poder de su corazón xD

Botella al mar.

No he dormido nada esta noche, no he podido. Al principio estaba deprimida, pero luego pensé cosas aleatorias a ver si me animaba, y sí. Pero no conseguí quedarme dormida a tiempo, y cuando al fin cerré los ojos ya había jaleo en mi casa. Total, que me quedo dormida y pierdo la primera clase de la mañana. Pero no seguí durmiendo, a las ocho ya estaba tomándome el desayuno. ¿Qué habré dormido? ¿Dos horas?
Ahora noto las ojeras ahi en mi cara, no solo las veo, las siento. Y la cabeza me va a explotar... No seré la única que haya dormido poco hoy, pero he dormido poco y eso es lo que me fastidia. Me duele tanto la cabeza y los ojos que no puedo mirar hacia arriba. Por dios, ¿por qué cojones no he dormido esta noche?
Estoy pensando en si echarme a dormir otra vez, o pasar y pegarme la siesta padre. 

Me pregunto qué podré llevarle de comidita a este hombre. ¿Galletas otra vez? A mí me gusta cuando me mira con una sonrisita y apoya su cabeza en mi estómago. 

Ya van siendo las diez, y se me acaba de apetecer escribir un mensaje muy optimista y tirarlo al mar. ¿Qué clase de persona lo leería? Puede que fuese algún guiri, que no prestase atención al mensaje. Sería desearle el bien a una persona al azar. Me gustaría desearle el bien a todos (¿hoy me siento Buda por lo visto?).

TENGO SUEÑO. Muchísimo sueño. 

Ostias, es cierto. Me dijo un amigo que me informase de unas cuantas sílabas "de la armonía". Vaya pamplina, pensé yo. Repetir algo a conciencia pensando en que ése hecho te va a ayudar es como una medicina psicológica impuesta por tí. ¿Y por qué no me invento yo mis propias sílabas? Pero luego cuando leí las que el hombre me había dicho, pues sí. Puesvaya que sí. Al final me hago budista y todo, cosa que no me deja de resultar graciosa. No creo en nada, pero esas sílabas... Significaban mucho, y tranquilizaban. Chachi, ¿no? A ver cuanto me dura la modita, soy una puta vaga para estas cosas.

11.25.2012

La gárgola, el Dullahan y el caimán.

La pequeña gárgola de piedra le preguntó al Dullahan:
¿Por que la música no suena en mis oídos?

El Dullahan le respondió que la piedra no podía vibrar, no podía sentir. La pequeña gárgola de piedra sabía que era de piedra, la pequeña gárgola lo sabía. El Dullahan pensaba cosas para sus adentros, y sabía que las mentes adoctrinadas eran mucho más crueles que las vírgenes. Mentes vírgenes, como un piano al que nunca le han marcado todas las notas. Las goteras de la cueva del Dullahan estaban formando estalactitas  Columnas de hielo. La pequeña gárgola estaba pensando posada en la cornisa de su palacio. Pensando en rojo, en venganza. Pero la pequeña gárgola parece bonita, y de piedra pulida. Mármol blanco y puro, inocente, pretende proyectar a veces sombras y nervaduras grises en su piedra blanca. En su piedra blanca, hasta las huellas frías son cálidas.

Las luces cálidas se transforman en víboras, bailando sobre la corteza de los árboles. El reino y ese gran castillo, y el Dullahan es temido por los aldeanos. El Dullahan sólo es un pobre hombre que ha perdido la cabeza, malditas víboras. La pequeña gárgola es un dragón de mármol y roca maciza, fríamente pensando en los movimientos que ejecuten a sus enemigos en el tablero de ajedrez. No conoce el deseo, quiere manejarlo, quiere disfrutar del títere al que llama "calor". Las huellas sobre la piedra son calientes hasta si son hechas por manos frías. El violín sin cuerdas toca una silenciosa melodía encerrado en el calabozo del castillo. La gárgola controla y es controlada por su propia mente. 

El Dullahan sumerge su cabeza en el río y trata de ahogarla, el Dullahan no quiere oír el siseo de las víboras. La música es la bala de la ruleta rusa. 

Y caen piedras de lo alto del campanario. Caen al vacío, estrellándose finalmente en el eco de los jardines, rompiéndose en mil pedazos. Los vecinos cierran las ventanas y puertas, el dragón de piedra es poderoso. Ellos también lo son, pero gustan de ser gobernados ya que no tienen que pensar por si mismos. Son unos vagos y la escarcha es el cáncer de sus corazones.

Mientras, muy lejos de allí, el caimán llora con lágrimas de verdad. Conoce a la pequeña gárgola, y al Dullahan. Sabe que en el fondo, el Dullahan es como una muñeca rusa, lleno de capas y cortezas que protegen su corazón de la maldad humana. El caimán sabe que la pequeña gárgola es un monstruo. La música suena esta vez , acompañada de un río de agua helada.