1.18.2015

Ella es como un delirio, pasa por tu lado como un suspiro y cuando quiere irse, se desvanece. Ahora mismo duerme, y yo me pregunto si estará durmiendo boca abajo como si quisiese dar la espalda a mi intento de imaginar su cuerpo tendido.

Cuando comparte su risa conmigo me abre las puertas de Sión.
Cuando comparte su melancolía, saca a mi propio Cerbero de paseo y deja que me muerda.

A veces veo a través de sus palabras, como si fuesen una vidriera casi transparente, como un millar de agujas apuntando a mis ojos. Otras, las agujas caen al suelo convirtiéndose en hierba y enredaderas. Quiero poder verlo todo como si la cristalera fuese transparente, pero matices de color e imperfecciones me impide apreciar ese misterio por completo.

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Le cuento muchas cosas que nadie más sabe sólo para que pueda dormir, le explico las imágenes reales tras la cortina de humo de estas líneas.
Ella es como si fuese yo, así es como lo siento a veces.

1.05.2015

Bendita locura


Decapitado, sostengo mi cabeza con ambas manos. Ella jamás me haría algo así, ¿verdad?
Podría ser una sirena, un hada, una demonia, lo que ella eligiese ser; aún así no imagino sus preciosos dedos estrangulando mi garganta, ni su preciosa piel manchándose con mi sangre.
No la imagino clavándome las uñas en mis ojos, no puedo imaginarla sosteniendo la daga que firmase mi muerte. Mi imaginación es extensa como el mar, aún así soy incapaz de verla haciéndome sangrar.

Ella es buena como los ángeles, su piel es como la luna y sus ojos, como el cielo nublado. Sus gestos son delicados como las líneas de su cuerpo, su expresión es serena como si siempre estuviese en paz consigo misma. El regalo de su sonrisa es precioso. Simplemente, ¿cómo iba a hacerme daño?

Pero en lo profundo de su corazón, y corriendo por sus venas, fluye algo que me inquieta. En su boca hay un manantial de veneno y su lengua me infecta cuando pasa sobre la mía. Cuando me besa me intoxica y su mirada se me clava en la memoria.

Me haces delirar, preciosa, los sueños contigo se sienten reales. Tus abrazos son ráfagas de euforia.  Deseo servirte de rodillas y besar por donde pisas, quiero ser motivo de tu orgullo.

Entre sus brazos, con la cabeza apoyada en su hombro, me susurra cosas preciosas. Me dará un regalo de precio incalculable, me dará su amor en mis manos, me entregará algo que sólo podría tener yo. Me dará sentencia.
Corta mi cuello y me coloca la cabeza en las manos.

Yo jamás pensé que me harías daño.

1.04.2015

El alma de las piedras preciosas

Vamos a exponer el estudio intensivo de la anatomía de los habitantes del planeta Tierra. Ante todo, debo decir que ha sido un honor que nuestro equipo de investigación y el ejército aéreo hayan unido sus causas para el estudio de estos peculiares seres, nuestros vecinos.

En primer lugar destaca la diferencia morfologica entre, en general, los seres vivos e inertes de este planeta y las creaturas del nuestro, Kivalee.
En oposicion a la forma poligonal impecable de todo en nuestro planera, donde la geometría forma una gran armonía, los seres humanos presentan muchas formas cilindricas imperfectas, como es el caso de las extremidades y el tronco. A pesar de que no hemos podido identificar a qué se debe que unos humanos tengan un cilindro amorfo y dos esferas aún más imperfectas, y otros humanos tengan bolas que en función del tamaño se ven afectadas más o menos por la gravedad, lo que está claro es una cosa: Ni rastro de armonía física.

Por otra parte, la movilidad de éstos consiste en mover los cilindros pegados al tronco. Nuestra movilidad es mucho más avanzada, el cuerpo adopta la forma necesaria de prisma correspondiente a cada caso.
El cuerpo humano es casi opaco, una capa protectora de color variante en las poblaciones deja entrever, a veces, una amplia capa de ramas en capas más profundas.

En la investigación más detallada y profunda hemos podido observar un ridículo sistema de "curación" de algo que llaman Cáncer y se dice que es maligno. Lejos de la nocividad, el cáncer consiste en la formación de células fractales en el interior humano. Esto es claramente una amenaza a nuestra civilización, es lo vivo más parecido a nosotros que hemos podido encontrar.

Con respecto a estructuras geométricas hay que destacar un brote de diamante y corindón, bien conocidos como nuestros más antiguos ancestros. Es tal el odio que los humanos sienten por la perfecta geometría que pulen y mejoran estos brotes naturales, para humillarlos y exponerlos como posesión valiosa, impidiendo que se reproduzcan a la vez que diezman las poblaciones.

En conclusión, el planeta tierra aún no nos ha avistado, pero debemos estar preparados para una posible guerra en un futuro.

Gracias de nuevo por seleccionar a nuestra élite científica para el estudio de los terrícolas.
Nos despedimos y les esperamos en la próxima conferencia.

12.29.2014

They bleed inside my head. 
I need to get rid of this bullshit.
They feel like two shots, two bleeding bounds.

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You don't realise I won't stay like this, you want me to but you don't understand how it feels, and I doubt you will do.
There's no saviour but art.
There's no music but noise.

12.22.2014

El hombre perdido en un trigal.

Desde que nací, no había visto más allá de los trigales que rodeaban mi pequeña casa de madera. Era una casa diminuta, casi como una casa de muñecas. Y a escasos metros de la entrada y las paredes, comenzaba un vasto trigal que la rodeaba por completo.
A veces, la casa quedaba prácticamente oculta, el trigo se pone muy alto en algunas épocas del año, ¿sabéis?. Tenía un poco de miedo de ir muy lejos, ya que no sabía dónde podría acabar el trigal (si es que acaso acababa en alguna parte), así que acababa comiendo semillas de trigo que caían.
Sólo me alimentaba de trigo. Para mí, eso era lo normal. No concebía la vida de otra forma.

Una vez ocurrió algo que jamás había visto, no sé qué edad tenía (tampoco sé la que tengo). Algo como unas nubes frías y muy húmedas bajaron hasta el trigal, cubriéndolo de un velo blanco tan denso que antes de que me diese cuenta, ya no podía ver ni una sola espiga. 
Subí por la pared de la casa hasta llegar al techo. Las vistas eran extraordinarias: la niebla había cubierto el trigal por completo, dejando ver sólo las puntas de las espigas más cercanas a mí. Hacía mucho frío, así que decidí bajar justo cuando el tejado se hundió y caí dentro de la casa. 
Con tanto frío, sólo pude cubrirme con los escombros y esperar a que aquel extraño fenómeno cesara. Mi cuerpo estaba cansado, pero no podía parar de hacerme preguntas. ¿Hasta cuándo iba a seguir aquello así? ¿Cómo podría reparar la casa?

No pude dormir, el tiempo pasaba muy lento. Cuando el sol encontró la manera de penetrar débilmente aquel manto de niebla, y me dí cuenta de que aquello cada vez cogía más densidad. La idea de que las nubes se solidificaran atrapándome hasta morir me aterró, al pensarlo se me heló la nuca. Sentí tanto miedo que empecé a correr a través del trigal como nunca antes lo había hecho, rompiendo las espigas a mi paso, perdiéndome.
Corrí durante lo que parecían horas, la humedad molestaba al respirar.

Pues si aquello era raro, más raro aún fue cuando empecé a sentir que las espigas cada vez eran más pequeñas, tanto que en lugar de cubrir hasta mi cabeza, empezaron a rozarme los pómulos, la barbilla... Cuando llegaban a la altura de mis hombros, ya la niebla se había disipado, dejándome con el único pensamiento de a dónde iba a vivir ahora.
Quizá no había nada más que trigo, pero ya no tenía casa. Aunque algo era seguro, cuanto más avanzara en cierta dirección, más bajitas se hacían las plantas, así que supuse que en algún momento acabaría el trigal.

Seguí andando, hasta que el trigal llegaba por mi pubis. Miré hacia abajo, quizá el trigo no era lo que encogía, mis piernas eran más largas, mi torso tenía algo de vello, mis manos eran más grandes y huesudas que nunca. Hasta mis hombros eran más anchos. 
En el paseo hacia ninguna parte, noté un olor que jamás había sentido antes, así que al fin el camino cogió rumbo: hacia eso que olía bien.
Anduve algo así como dos minutos, no sé calcular bien el tiempo que duran mis recuerdos. Y, lo que nunca habría sospechado, sucedió. El trigal era finito.
Puse el grito en el cielo, toqué la hierba que era verde en lugar de amarilla, vi un grupo de plantas con unas tonalidades que mis ojos no habían visto jamás. Quedé hipnotizado por el montón de cosas nuevas, y no reparé en que en frente había una casa, con la puerta abierta, y en la puerta otra persona, con una bata blanca.

Pasaron cosas, no pudimos hablar bien al principio, yo sólo sabía mucho sobre el trigo, ella sólo sabía mucho sobre cosas que yo nunca había visto. Fue buena conmigo, hasta me enseñó a hablar. Me enseñó que el trigo se llamaba trigo, e incluso buscamos dónde podría haber estado mi casa oculta en el trigal. Llamó a unos tipos que confirmaban que yo podría haber venido del cielo, aunque otros señores decían que me había escapado de un psiquiátrico.

Y aquí estoy hoy, en una habitación mucho más grande que mi primera casa entera. Las paredes son blancas, en lugar de ser de madera. Incluso son blandas, no te harías daño si estás en el tejado y se hunde, haciéndote caer de nuevo. En serio, aquí hasta las paredes son cómodas y acolchadas.
Incluso tengo algo así como un rectángulo de algo parecido a lo que cubre las paredes, también muy blando, donde me acuesto por las noches. Y lo mejor es que desde aquel día que vi a la señora, no he vuelto a comer trigo.

12.14.2014

I could die

I want to forbid
the existence of the things
that could cause your grief
and could make you cry.

You will deceive
the love that makes me sing,
but I will find relieve
in singing to the sky.

I don't care that much,
as you say loving only me
but we both know some stuff
will rip us appart.

You are the only match
stoking the love inside me,
the light may be turn off
I still see you in my heart.

I'll love you in the afterlife,
because I cannot forget you.
Such a strong emotion will never
fade away.

I pray for you to be in my life,
I need to be always with you.
Otherwise I'd feel alone or even
worse: I could die.

12.13.2014

I open my eyes and you appear in front of me. As cold as ice your hands touch my skin, you may be dead or so it looks like. But the hell shines inside your eyes, the growning fire consume my soul which is meant for nothing but to stoke the flames. 
I've never have received a gift like the one you gave me. Through my veins your presence flows making fear and love meet in my heart.
You're here, waiting, unaware of the curse I'm stuck in.